Tener un baño pequeño no significa que tengas que vivir rodeada de cosas o renunciar a tenerlo bonito y ordenado.
Cuando faltan armarios, el secreto no está en intentar guardar más y más cosas, sino en aprovechar mejor el espacio que ya tienes.
Las paredes, la zona debajo del lavabo, las puertas e incluso esos pequeños rincones que normalmente quedan vacíos pueden convertirse en lugares muy útiles para guardar tus cosas.
Aquí tienes 12 ideas sencillas para organizar un baño pequeño sin armarios, sin necesidad de hacer grandes cambios ni gastar demasiado.
1. Aprovecha el espacio debajo del lavabo
Es uno de los espacios que más desaprovechamos.
Si tu lavabo no tiene mueble, puedes colocar debajo cestas, cajas o un organizador de dos niveles para guardar productos de limpieza, papel higiénico, productos para el cabello o cosméticos.
Los organizadores verticales funcionan especialmente bien porque permiten aprovechar la altura sin ocupar más suelo.
Nuestro favorito
Organizador de 2 niveles para debajo del lavabo
Ideal para productos que utilizas con frecuencia y quieres tener fácilmente accesibles.
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2. Utiliza cestas para agrupar productos
Una de las formas más fáciles de hacer que un baño parezca inmediatamente más ordenado es agrupar los objetos pequeños.
En lugar de tener cremas, champús, maquillaje y accesorios repartidos por todas partes, utiliza pequeñas cestas.
Puedes crear categorías como:
- cuidado facial
- cuidado del cabello
- maquillaje
- productos de ducha
- productos de limpieza
Además de mantener el orden, encontrar lo que buscas será mucho más rápido.
Consejo: intenta elegir cestas del mismo estilo o de colores similares. Visualmente, el baño parecerá mucho más organizado.
3. Instala estantes flotantes
Cuando faltan armarios, hay que empezar a mirar hacia arriba.
Los estantes flotantes permiten utilizar las paredes sin hacer que un baño pequeño parezca todavía más reducido.
Puedes colocarlos:
sobre el inodoro,
junto al espejo,
sobre el lavabo,
o en cualquier pared que esté vacía.
Utilízalos para guardar toallas, pequeños cestos, productos que usas diariamente o incluso alguna planta.
Eso sí: intenta no llenarlos demasiado.
Dejar un poco de espacio libre hará que el baño se vea mucho más ligero.
4. Aprovecha el espacio sobre el inodoro
Esta zona suele estar completamente desaprovechada.
Y en un baño pequeño puede convertirse en uno de los mejores lugares de almacenamiento.
Puedes instalar uno o dos estantes y utilizarlos para guardar:
toallas dobladas, papel higiénico, productos de repuesto o pequeñas cestas.
También existen muebles estrechos diseñados específicamente para colocarse encima del inodoro.
Una solución práctica
Estantería sobre el inodoro
Una buena opción si necesitas almacenamiento extra pero no quieres ocupar más espacio en el suelo.
5. Utiliza organizadores transparentes
Hay una razón por la que los organizadores transparentes aparecen constantemente en baños bien organizados: puedes ver inmediatamente lo que hay dentro.
Funcionan especialmente bien para:
algodones, discos desmaquillantes, bastoncillos, accesorios para el cabello y pequeños cosméticos.
También ayudan a evitar algo muy habitual: comprar un producto que ya tenías simplemente porque no lo encontrabas.
No necesitas llenar el baño de cajas transparentes. Dos o tres bien colocadas pueden ser suficientes.
6. Aprovecha la parte trasera de la puerta
La puerta puede convertirse en espacio de almacenamiento sin ocupar prácticamente nada.
Puedes colocar:
- ganchos para toallas
- un organizador colgante
- pequeños cestos
- accesorios para el cabello
- albornoces
Es especialmente útil si no tienes suficiente espacio en las paredes.
Un organizador con varios compartimentos puede incluso sustituir a un pequeño armario.
7. Guarda solo lo que realmente utilizas en el baño
Este truco no requiere comprar absolutamente nada.
Y probablemente sea uno de los más efectivos.
Muchas veces el problema no es que el baño sea demasiado pequeño, sino que intentamos guardar demasiadas cosas dentro.
Saca todo y pregúntate:
¿Realmente necesito tener esto aquí?
Los productos de repuesto, aparatos que utilizas muy pocas veces o paquetes grandes pueden guardarse en otro lugar de la casa.
En el baño deberían quedarse principalmente las cosas que utilizas regularmente.
8. Utiliza una bandeja para los productos de uso diario
Los pequeños objetos repartidos sobre el lavabo crean rápidamente sensación de desorden.
Una bandeja sencilla puede cambiar completamente el aspecto de esa zona.
Coloca en ella únicamente lo que utilizas cada día:
jabón, crema facial, perfume o tus productos básicos.
Visualmente dejan de parecer cinco objetos sueltos y pasan a convertirse en un único conjunto ordenado.
Es uno de esos pequeños cambios que hacen que el baño parezca mucho más cuidado.
9. Utiliza un organizador giratorio
Los organizadores giratorios —también conocidos como lazy Susan— no sirven únicamente para la cocina.
En el baño son especialmente prácticos para cremas, productos para el cabello, perfumes o cosméticos.
En lugar de mover cinco productos para alcanzar el que está detrás, simplemente giras el organizador.
Especialmente útil para espacios pequeños
Organizador giratorio 360°
Ideal para tener muchos productos accesibles ocupando poco espacio.
10. Guarda las toallas de forma vertical
Si utilizas una cesta o estantería, prueba a enrollar las toallas o doblarlas de forma que puedas colocarlas verticalmente.
Además de ocupar menos espacio, podrás coger una sin desordenar todas las demás.
Para un resultado visual más limpio, intenta mantener juntas las toallas de tamaños y colores similares.
11. Utiliza las esquinas
En los baños pequeños, las esquinas suelen convertirse en espacio muerto.
Una pequeña estantería esquinera puede servir para guardar productos de ducha, toallas o cosméticos.
También existen organizadores de ducha diseñados específicamente para las esquinas.
Son especialmente útiles si tampoco tienes espacio alrededor de la bañera o la ducha.
12. Deja espacio vacío
Puede parecer contradictorio cuando tienes poco espacio, pero no tienes que aprovechar absolutamente cada centímetro.
Si llenas todas las paredes, estantes y superficies, el baño parecerá todavía más pequeño.
Intenta dejar algunas zonas visualmente libres.
Una cesta bonita, una pequeña planta y dos productos bien colocados pueden quedar mucho mejor que diez objetos intentando ocupar el mismo espacio.
El objetivo no es conseguir que quepan más cosas.
El objetivo es conseguir que las cosas que realmente necesitas tengan su sitio.
Antes de comprar más organizadores…
Haz primero una pequeña limpieza.
Saca los productos caducados, envases vacíos, muestras que nunca utilizas y todas esas cosas que llevan meses ocupando espacio.
Después agrupa lo que queda por categorías.
Y solo entonces decide qué organizadores necesitas realmente.
Porque comprar diez cajas para organizar cosas que no necesitas no crea más espacio.
Solo organiza el exceso. 😉
Un baño pequeño también puede sentirse ordenado
No necesitas tener un baño enorme ni un gran mueble de almacenamiento.
A veces unos pocos cambios son suficientes:
aprovechar la altura + agrupar productos + utilizar espacios olvidados + reducir lo que guardas.
Empieza por una sola zona.
Puede ser debajo del lavabo, una estantería o simplemente los productos que tienes alrededor del espejo.
Cuando cada cosa tiene su sitio, mantener el baño ordenado resulta muchísimo más fácil.
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